martes, 17 de junio de 2008

Oops, lo hice otra vez

Si es verdad, nuevamente he caído en la tentación, me he dejado llevar y no pude evitarlo... he comprado en forma compulsiva sin necesitar realmente lo que compré. Bueno es verdad, necesitaba ese corrector de ojeras y el maquillaje en polvo que le hacía juego, pero antes de verdad podía vivir sin ellos, hasta que los vi y mi mente acosada por las tarjetas de crédito que dicen "hey, compra total yo te ayudo!"; si claro como si ellas al final de mes se pagaran solas... las muy malditas.
Debo decir que además la mala influencia de la pulga compradora compulsiva, fue decisiva en las compras que realicé... y se fue por los aires eso de ahorrar para my home sweet home... pero bueno, ya compré, ya gasté y todavía ni siquiera empiezo a pagarlo... solo en la conciencia de señorita de las monjas jajajaja

3 comentarios:

Nat dijo...

Mi mala conciencia???
Yo no te obligué!!!!!
Ahora soy una pulga furiosa!

;)

Nat dijo...

no, perdón, no era mala conciencia, era MALA INFLUENCIA

pioooooooooor

Unknown dijo...

parece que el ravotril está haciendo estragos en tu capacidad de comprensión de lectura jaja
y no te pongas furiosa pulga mala influencia, si total yo también tengo la culpa de ser tan fácil de influenciar en cuanto a las compras... en realidad cuando nos juntamos lo único que hacemos es ir de vitrina en vitrina dándonos consejos de lo bien que nos quedaría algo...
somos unas compradoras compulsivas es cierto